La economía de República Dominicana ha demostrado una resiliencia poco común en medio de una década definida por choques sucesivos y un entorno internacional altamente incierto.
Pandemia, tensiones geopolíticas en Europa y Medio Oriente, y condiciones globales menos favorables han puesto a prueba la capacidad de respuesta del país. Aun así, la estabilidad macroeconómica se mantiene como un eje central. En un artículo publicado en Página Abierta, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) expone los principales resultados del Staff Report del Fondo Monetario Internacional (FMI), documento que analiza el desempeño reciente del país, sus perspectivas y los riesgos que enfrenta.
El FMI inicia su evaluación situando el crecimiento dominicano en contexto histórico. Durante las últimas dos décadas, la economía avanzó alrededor de un 5.0 % anual, impulsada por políticas adecuadas y fundamentos sólidos. Esa combinación, según el informe, permitió que la República Dominicana lograra la tasa de convergencia más acelerada hacia los niveles de ingreso de economías desarrolladas entre los países de América Latina. Este dinamismo ha venido acompañado de un entorno de precios estables y baja volatilidad inflacionaria, apoyado en el esquema de metas de inflación adoptado por el BCRD en 2012. A ello se suma la llegada sostenida de inversión extranjera directa, que este año se aproximará a los US$5 mil millones, alimentada por la estabilidad social y política y por un clima de negocios favorable.
El análisis del FMI también evalúa la coyuntura reciente. En 2024, la economía creció 5.0 % con expansiones en prácticamente todos los sectores, mientras la inflación se mantuvo dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % desde mayo de 2023.
La misión señala que, aunque 2025 ha reflejado una desaceleración producto de la incertidumbre global, condiciones financieras más restrictivas y un menor avance del turismo —lo cual se reflejó en un crecimiento acumulado a agosto de 2.2 %— el mercado laboral continuó mostrando fortaleza. El informe destaca una tasa de desempleo estable, participación laboral en niveles históricos y una reducción de la informalidad, elementos que refuerzan la resiliencia de la actividad interna.
Otro eje relevante del análisis es la política monetaria. El FMI detalla que el ciclo de flexibilización iniciado en mayo de 2023 redujo la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 300 puntos básicos hasta septiembre de 2025, seguido de un recorte adicional de 25 puntos en octubre, colocándola en 5.25 % anual.
Además, el BCRD aplicó medidas de liquidez para acelerar la transmisión de su postura monetaria. Estos pasos se reflejaron en una disminución importante de las tasas de interés: la interbancaria cayó de 12.6 % en junio a 7.0 % en noviembre; la pasiva bajó de 10.2 % a 6.0 % entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025; y la activa pasó de 16.1 % a 13.7 %.
Para el Fondo, la política monetaria dominicana ha sido adecuada y la tasa de interés real se mantiene cerca de su nivel neutral. El FMI también resalta la salud del sistema financiero, que exhibe solvencia de 18.4 % a junio, rentabilidad sobre el patrimonio de 21.7 % a octubre y morosidad de apenas 1.9 %. El crédito en moneda nacional crece alrededor de 8.0 % interanual. El informe recomienda continuar reformas en materia fiscal, sector eléctrico, inclusión financiera, diversificación exportadora y resiliencia climática.
La cuestión cambiaria y reservas internacionales
En materia cambiaria, el Fondo subraya que el BCRD no ha intervenido en el mercado durante 2025 y revisó la regulación para mejorar la gestión de riesgos, elevar la transparencia y favorecer una mejor formación de precios. Esto llevó a que el FMI reclasificara el régimen cambiario del país como flotante. Las reservas internacionales se ubican en 114.4 % de la métrica ARA, equivalen a más del 11 % del PIB y cubren cinco meses de importaciones.
